Guerilla del Cagajón Presenta:
CÓMO HACER DE TUS EXCREMENTOS UN ARMA DE LUCHA
Los excrementos son materiales gratuitos muy útiles, con los que podremos expresar con la clara y directa crítica de “oléis a caca”, restregándolos en puertas y paredes de museos, cristaleras de bancos y centros de consumo del arte, tiendas de diseño, o dando un toque festivo a los monumentos y demás sandeces artísticas que hay por la ciudad en las que bien es gastado buena parte de los impuestos impuestos.
Usando guantes de látex y/o unas bolsas de plástico en su defecto, podremos recoger las cacas y cagajones que vayamos vislumbrando por la calle, cual gnomo recolectando bayas por el bosque. Aprovechemos los regalos que la madre naturaleza nos ofrece, ofrendas de los más diversos y variopintos olores, durezas, y formas, que están en la calle esperando ser pisadas y maldecidas, o a que les des una mejor utilidad. Además, haciendo esto daremos la impresión de ser una persona-preocupada-por-el-cuidado-del-entorno haciendo una buena labor por la ciudadanía.
Sobre todo no te olvides de tus propias heces, y recuerda que cuando cagas en la taza del váter, tus cagajones acaban en el río o en el mar, y lo enmierdan (nunca mejor dicho), y de eso sí eres responsable. Recicla tus excrementos. Con ellos puedes fabricar un buen compost para tus plantas, o bien utilizarlos como las eficaces herramientas de lucha que son. Para ello sólo tienes que colocar una bolsa de plástico (¡mucho ojo!, no vaya a estar agujereada) en un orinal u objeto parecido, hacerlo dentro de esta, y cerrar bien la bolsa. Con estos simples pasos tendrás excrementos al alcance de tu mano siempre que los necesites.
Ánimo, y no subestimes nunca jamás la capacidad de cambio social que se alberga en tu interior...
Más concretamente en la zona intestinal.
Los excrementos son materiales gratuitos muy útiles, con los que podremos expresar con la clara y directa crítica de “oléis a caca”, restregándolos en puertas y paredes de museos, cristaleras de bancos y centros de consumo del arte, tiendas de diseño, o dando un toque festivo a los monumentos y demás sandeces artísticas que hay por la ciudad en las que bien es gastado buena parte de los impuestos impuestos.
Usando guantes de látex y/o unas bolsas de plástico en su defecto, podremos recoger las cacas y cagajones que vayamos vislumbrando por la calle, cual gnomo recolectando bayas por el bosque. Aprovechemos los regalos que la madre naturaleza nos ofrece, ofrendas de los más diversos y variopintos olores, durezas, y formas, que están en la calle esperando ser pisadas y maldecidas, o a que les des una mejor utilidad. Además, haciendo esto daremos la impresión de ser una persona-preocupada-por-el-cuidado-del-entorno haciendo una buena labor por la ciudadanía.
Sobre todo no te olvides de tus propias heces, y recuerda que cuando cagas en la taza del váter, tus cagajones acaban en el río o en el mar, y lo enmierdan (nunca mejor dicho), y de eso sí eres responsable. Recicla tus excrementos. Con ellos puedes fabricar un buen compost para tus plantas, o bien utilizarlos como las eficaces herramientas de lucha que son. Para ello sólo tienes que colocar una bolsa de plástico (¡mucho ojo!, no vaya a estar agujereada) en un orinal u objeto parecido, hacerlo dentro de esta, y cerrar bien la bolsa. Con estos simples pasos tendrás excrementos al alcance de tu mano siempre que los necesites.Ánimo, y no subestimes nunca jamás la capacidad de cambio social que se alberga en tu interior...
Más concretamente en la zona intestinal.

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